Para no heredar problemas, hacer un testamento no es suficiente: hay que hacer un BUEN testamento. Alrededor de este tema giró el programa Opinacat del pasado martes, al cual, Meritxell Gabarró, directora de Gabarró Advocats -Herències-, asistió una vez más para iluminar ciertos aspectos de este campo tan denso y complicado que son las herencias. 

El 13% de los españoles no tiene hecho el testamento. Este impactante y desfavorable dato que Carlos Fuentes puso sobre la mesa al inicio del programa sorprendió a una Meritxell que, emisión detrás emisión, no se cansa de recordar las nefastas consecuencias que pueden resultar de no hacer el testamento. Y es que negligir este trámite puede complicar, y mucho, la vida de los herederos. La escritura de la declaración de herederos que se obliga a hacer en caso de querer acceder al patrimonio cuando no hay testamento, tiene un coste de factura de notario superior a la de hacer el propio testamento, es así seguro. Y este es solo lo primero de los muchos problemas que se pueden encontrar los herederos. 

Además de insistir, de nuevo, en la importancia de hacer el testamento, Meritxell dio unas claves para hacerlo como es debido. Y lo hizo indicando aquello que es imperativo evitar. Su explicación se dividió en tres puntos fundamentales y, como ella siempre remarca, de forma conceptual y sin perjuicio que cada caso es diferente.

1) No se tiene que dejar la herencia “a partes iguales” a todos los hijos, sino que, en medida lo posible, hay que hacer los lotes y especificar qué se deja a cada cual, para evitar que los herederos, al no ponerse de acuerdo, tengan que instar ante los tribunales el procedimiento de la división judicial de la herencia. El conflicto es un posible riesgo, que se minimiza muchísimo con un buen testamento.

2) Tampoco es conveniente dejarlo todo en bloque al cónyuge o pareja y, esta afirmación, remarcó, lo es pensando a nivel fiscal y siempre que no contradiga la voluntad de quien testa. 

3) Finalmente, hay que analizar y, en su caso, hacer constar los préstamos o las donaciones hechas en vida que podrían afectar o alterar el resultado de las legítimas y, incluso, el reparto de la herencia. Obviar determinados actos de liberalidad hechos a lo largo de la vida, puede provocar situaciones injustas a futuro.

Una vez abordado el tema principal y atendida la primera llamada de una oyente, se han tratado otros errores, más dispares pero muy comunes en la hora de hacer el testamento. De nuevo, Meritxell ha lanzado luz sobre todos ellos, mostrando que algunos son un simple “mito” mientras que otros tienen un fundamento real. 

Respondiendo a la pregunta de un oyente, habló del albaceazgo como una muy buena alternativa para solucionar la compensación entre los hijos cuando los lotes de cada uno no valen el mismo que, por otro lado, es lo más habitual. Lo que no dijo Meritxell en directo es que ella misma y los abogados de Gabarró Advocats -Herències- a menudo son nombrados albaceas a los testamentos, porque conocen de primera mano la voluntad del testador y, por lo tanto, en su caso podrían evadir cualquier duda a la hora de interpretar las disposiciones testamentarias, además de saber aprovechar al máximo el ahorro fiscal que pueden producir determinadas cláusulas que contengan los testamentos fiscalmente eficaces que asesoran.

Una vez aclarados estos temas, se ha dado paso a más llamadas, la primera de las cuales ha dado pie a hablar de un tema muy recurrente en estos tiempos: qué hacer en caso de familias “reconstruidas” en las cuales un cónyuge tiene hijos, pero el otro no. Meritxell ha aclarado que, en primera instancia, depende de la voluntad de dejar o no herencia a los hijos que no son consanguíneos. Y que, si se decide que sí, es importantísimo una vez más hacer testamento, pues, si no se hace, por ley no se los correspondería nada. 

También ha surgido una cuestión de parte del mismo presentador, Carlos Fuentes, el cual ha pedido a Meritxell que le resolviera una duda sobre la tutela de menores de edad: no se puede nombrar un tutor legal por mientras uno de los progenitores esté vivo, sino que la previsión y cautela será por si faltaran ambos progenitores. Lo que sí que se puede hacer en todos los casos es nombrar a cualquier persona (de máxima confianza, está claro) como administrador patrimonial, y alargarlo más allá de los 18 años, con la idea de proteger el patrimonio y a quien lo tiene que recibir, aunque ya tenga la mayoría de edad. Esto ocurre a menudo en casos de divorcio complicados, para evitar que el otro progenitor pueda interferir en el patrimonio e incluso en la voluntad de los hijos hacia este patrimonio. 

Estos sólo son algunos de los temas que se han tratado en los más de veinte minutos dedicados al amplio mundo de las herencias. Al acabar el programa, Meritxell ha querido agradecer en directo, a todo el equipo del programa, que hagan posible la existencia de un espacio de divulgación sobre la cuestión sucesoria, porque, es muy cierto que, tarde o temprano, tendremos que pasar todos, de una manera u otra, porque recibiremos o porque dejaremos bienes en herencia. Y, como en todos los ámbitos, la información son poder.